martes, 18 de diciembre de 2007

HISTORIA


En la Antigüedad se llamó a esta localidad Villaflor de la Vera, pasando a llamarse a partir del siglo XIV Gargüera, que según un vecino del lugar viene de "Gargüero", referido a los cuellos que los moros cortaron en una batalla que se dio en la zona.







A partir del siglo XIV pasó a depender de la ciudad de Plasencia quedando en poder de terratenientes placentinos, entre estas familias se encontraba la del Obispo Don Bernardino de Carvajal, cuyo escudo puede verse en la iglesia y en las "Casas Caídas".


QUE PODEMOS VER

La iglesia parroquial de nuestra señora de la Asunción curiosamente se encuentra a medio kilometro del pueblo, Otra característica peculiar es que el cementerio esta junto a ella, el recinto sigue las formas de la arquitectura religiosa de la Vera: planta rectangular con tres naves, separadas por columnas y arcadas; cabecera poligonal con robustos contrafuertes en los angulos, su estilo es el gotico avanzado; de gran originalidad es el extenso portico lateral que cubre en su totalidad el muro norte; la torre tiene 25 metros de altura y ha sido construida a base de manposteria en su interior, el retablo mayor de estilo plateresco esta compuesto por siete tablas pintadas y la imagen de la Asuncion situada en el centro; en lo alto figura el escudo del obispo Vagas carvajal


la fuente de abajo: es una construcción hecha en piedra, con el añadido de una bóveda con arcos de medio punto, a base de ladrillos y mampostería. Por la forma corresponde a una construcción del siglo XVI, que sirvió durante muchos años, para abastecer de agua potable a los aldeanos del lugar.



el caserío de las casas caídas: es actualmente una casilla hecha de piedra, que tuvo un pasado señorial, a juzgar por el escudo de los carvajal que figura encima de la entrada, construida a base de cantería; el suelo estaba hecho a base de lanchas de granito.









artesanía:
El taller de Pedro Garrido Sanchez, sitúa al viajero en un ambiente diferente. Garrido elabora flautas y tamboriles de manera artesanal como aprendió a los 7 años de la mano de su abuelo .

Un paseo por gargüera:

En Garguera todo envuelve al viajero en un ambiente de siglos y tradiciones, conocer nuestra villa es dar un paseo por sus calles con el añejo sabor de un pueblo que conserva su pasado y tradiciones, Aun se conservan típicas viviendas populares hechas de mampostería granítica y con grandes portalones adintelados y adobe o ladrillo entramado con madera,de roble o castaño.